Es hora de buscar otras soluciones y apostar al desarrollo de la ciudad

Por Anabel Beccaria

Finalmente, y tras casi dos años de idas y vueltas se cierra una etapa respecto de los terrenos linderos al Patito Sirirí. En la sesión de este miércoles 29 de junio, el proyecto «Declarando de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble comprendido por calles Gregoria Matorras de San Martin, Manuel Alberti, Héroes y Mártires del 9 de Junio de 1955 y Laurencena.” que se impulsó desde el Bloque CREER, fue remitido a archivo. De esta manera el intento de solución que desde el oficialismo se planteó, queda trunco debido a su inviabilidad. Ante esto nos surge la pregunta de ¿Qué vamos a hacer ahora?

La pretensión de expropiar los terrenos termina fracasando por no responder a la verdadera necesidad de la comunidad, por no ajustarse a la realidad socio-económica de la ciudad y por ser una solución básica y no superadora. Cuando se miran las situaciones que acontecen en la sociedad con visiones de blanco y negro se termina cayendo en soluciones fallidas, y en este caso cualquiera de las cuestiones que hubiesen resultado iba a ser un fracaso. Iba a ser un fracaso tanto la expropiación como la no expropiación.

La búsqueda de soluciones que no solucionan ha sido una constante. Pensar una expropiación sin que se contemplen cuestiones tan fundamentales como por ejemplo el destino de los fondos, la implicancia que esto tiene en los presupuestos y el resto de prioridades que la ciudadanía en su conjunto puede tener. Por eso nuestra primera propuesta fue que el tema se lleve a Consulta Popular, para que los vecinos elijan, y que ésta sea vinculante.

Es hora de buscar otras soluciones. Así lo hicimos desde nuestro partido cuando en los distintos debates que se dieron por estos terrenos invitamos a los colegas concejales y a los vecinos, a salir y pensar desde fuera de la caja. Pensar en aquellas cosas que nos gustan de otros lugares de nuestro país y del mundo. Entender que el desarrollo de un sector de la ciudad no es contrapuesto a otros intereses como el disfrute de un parque o las visuales al río, al contrario, puede llegar a ser complementario y superador. Lograr ese tipo de diálogos y consensos son los que demostraran si estamos frente a una sociedad madura o no.

Seguimos pensando que la situación representa una oportunidad. Oportunidad para resolver los múltiples intereses que recaen sobre este sector (comunitarios y privados) con una propuesta conciliadora e integral. Oportunidad para desarrollar, como paranaenses, una mirada urbano-ambiental contemporánea que nos ayude a repensar muchas otras situaciones actuales y potenciales que se nos puedan presentar. Oportunidad para, en definitiva, crecer como sociedad, elevando nuestra propia condición de ciudad “estancada en el tiempo” y con poca creatividad para resolver sus problemas y mejorar sus condiciones.

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