La ciudad anegada en diez minutos nunca puede ser normal

Por José Bruselario*

Ayer al mediodía, la ciudad de Paraná se encontró con un caudal de agua de aproximadamente 7 milímetros (mm) en 10 minutos, lo que, según estudios de pluviometría, está dentro de los parámetros normales. Lo que no es normal es la respuesta de la ciudad ante una pequeña lluvia comparada a otras que han ocurrido recientemente. Esto es parte de la desidia

Teniendo en cuenta que 1 mm de lluvia equivale a 1 litro de agua caída por metro cuadrado ¿Cómo es posible que una lluvia de 7 mm en 10 minutos cause tal inundación en el microcentro de la ciudad? Para hacernos una idea: 7 mm en una cuadra, suponiendo que de vereda a vereda tenemos 10 metros por los 100 metros de largo nos da 1000 metros cuadrados, los 7 mm equivalen a 7000 litros de agua caída en el total de esa superficie. Es como tener un tanque de 7 mil litros que se vacíe en 10 minutos. Si hacemos eso en una pileta es lógico obtener el resultado que se ve en el video, pero si tendríamos una superficie permeable y con buen drenaje NUNCA PODRÍA PASAR. Las soluciones son posibles, claras y realizables.

Drenajes. Planificación pensando en los sistemas de cuencas de la ciudad:

Respecto a esta temática resulta muy claro lo que decía el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su Plan de Acción para Paraná en 2014/2015:

«La temática de drenaje de aguas pluviales por su parte no cuenta con un Plan Director. La existencia de urbanización ocupando cauces y márgenes naturales de los arroyos, la pérdida de las funciones hidrológicas-hidráulicas y ambientales de los sistemas naturales, la baja cobertura del drenaje pluvial (20%) y la falta de criterios unificados de las obras existentes, moldea una problemática signada por la ocurrencia de anegamientos, deslizamientos, erosión y formación de avenidas de agua, con las consecuentes pérdidas materiales, sociales y ambientales para la ciudad y sus habitantes.

Paraná no cuenta con un plan de drenaje urbano. Menos del 20% del área urbana está conectada al sistema de drenaje pluvial y más de 1300 hogares se ven afectados durante las precipitaciones con una frecuencia de ocurrencia igual a 5 años.”

Esto quiere decir que con la ocurrencia de eventos fortuitos, por ejemplo una lluvia de 50 mm en 10 minutos afectaría no solo a esas viviendas sino que el problema se extendería mucho más. El dato de los 5 años es una estimación de ocurrencia de evento, en este caso en un corto plazo, mientras mayor sea ese plazo menores van a ser las probabilidades de ocurrencia.


Agrega el BID : “El ejido municipal presenta dieciséis cuencas hídricas, tres son principales (arroyos Antoñíco, Santiagueña y Colorado-Las Viejas) ya que cruzan la ciudad de sur a norte y se constituyen en sistemas de drenaje naturales de aguas pluviales hacia el río Paraná. Los arroyos corren en cañadones a través de las barrancas para alcanzar el río, lo cual provoca deslizamientos en los taludes, con el peligro que conlleva esto para la población asentada en esas cuencas. En sus áreas de influencia existen deficiencias de canalización y sistematización, muchas veces sumadas a la falta de pavimento, lo cual genera riesgos importantes para la población asentada, generalmente de manera irregular, en esos sectores.

En los tres arroyos mencionados, que poseen sus cuencas 100% urbanizadas, se ha detectado la incapacidad de los cauces para conducir los caudales de avenida sin desbordamientos. El motivo principal es la escasa sección hidráulica disponible al encontrarse constreñidos por los asentamientos en sus riberas, en la misma línea las estructuras de cruce de los caminos que los atraviesan no tienen sección suficiente ni siquiera para las avenidas correspondientes a los periodos de retorno más bajos, en muchos casos ni siquiera para las crecidas ordinarias, provocando una sobreelevación de la lámina de agua y aumentando la zona inundable. Esta extensión del área urbanizada no está siendo acompañada de las necesarias obras de infraestructura en materia de drenaje urbano. La mayor parte de los excedentes pluviales escurre superficialmente por las calles.»

¿Cómo podemos trabajar en pos de revertir estos problemas?

•Como drenaje urbano se refiere a la infraestructura que implica canales subterráneos y sistemas de permeabillización que responden a la inclinación de los planos ofrecidos por las distintas cuencas.

• Valorizar la naturaleza cercana (nativas, pastizales). Es necesaria una visión integral del paisaje que provea servicios y beneficios a diferentes escalas espaciales, conectando barrios, ciudades y regiones. Para ello el arbolado de la ciudad es fundamental, ya que brinda innumerables Servicios Ecosistémicos como por ejemplo la absorción y retención de calor, transpiración de las plantas y evaporación del agua del suelo y penetración del agua.

• Infraestructura verde que se adapte y mitigue efectos del Cambio Climático.  La infraestructura verde es la red interconectada de espacios verdes y azules que juntos proporcionan beneficios ecosistémicos a la sociedad. La misma debe pasar por estrategias de protección ambiental y mitigación de riesgos a través del diseño de arquitectura comunitaria.

• Transversalizar la necesidad de verde urbano y las soluciones basadas en la naturaleza.

• Potenciar/crear buenas gestiones y gestores (educación y práctica).

• Paños verdes en las veredas. Son otra opción que permiten el drenaje natural y filtrado del agua evitando la escorrentía.

• Utilización de arbolado como aliado. La superficie de hojas y ramas de los árboles interceptan y almacenan el agua de lluvia, lo que reduce el volumen de escorrentía y retrasa los caudales máximos. Las raíces reducen la compactación del suelo, aumentando la velocidad a la que la lluvia se infiltra en el suelo y la capacidad del suelo para almacenar agua, lo que reduce el flujo superficial. La copa de los árboles reduce la erosión al disminuir la velocidad de impacto de las gotas de lluvia.

Estas primeras acciones son fundamentales para la ciudad y el área metropolitana si se piensa no sólo en su crecimiento ordenado, sino también en su desarrollo sustentable.

  • José Bruselario –
    Auxiliar de Bloque Políticas para la República en el Concejo Deliberante
    Técnico Universitario en manejo de granos y semillas.
    Estudiante de Agronomía y de Tecnicatura en Jardinería
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